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COMUNICADO
DE PRENSA
“ABOGADOS CANADIENSES RECLAMAN AL GOBIERNO DE GUATEMALA LA PROTECCION DE SUS COLEGAS GUATEMALTECOS”
El LRWC, organización de abogados canadienses, encuentra preocupante la noticia
de la salida inesperada de Guatemala de Leopoldo
Zeissig, fiscal en jefe en el proceso que investiga la muerte de Monseñor
Gerardi.
James
Tate, miembro de LRWC quien estuvo presente en los últimos días del juicio en
el caso Geradi, conoció personalmente al señor Zeissig y considera que el fiscal
se vio forzado a salir del país junto con su familia, para garantizar su seguridad.
Para
el LRWC es claro que la salida del Lic. Leopoldo Zeissig indica que tanto él,
como muchos de sus colegas, continuan siendo objeto de amenazas, y sus vidas
corren peligro en virtud de su labor. LRWC
de nuevo hace un llamado al gobierno de Guatemala con el fin de que garantice
la seguridad de todos los fiscales, jueces, y abogados que estan de alguna manera
participando en el caso de Monseñor Gerardi.
LRWC pide al gobierno de Guatemala que implemente de forma inmediata, para
todos los empleados y trabajadores del sistema judicial, las provisiones de
seguridad recomendadas por Param Cumaraswamy, Relator Especial de las Naciones
Unidas para la Independencia de Jueces y Abogados, en su informe sobre Guatemala
del 6 de enero del 2000, presentado a la Comisión de Derechos Humanos de la
ONU.
LAWYERS RIGHTS WATCH CANADA
'Protegiendo los Derechos Humanos a través de proteger
a quienes los defienden'
Contáctenos:
James Tate: jtate@heenan.ca
Brenda Wemp: brendawemp@hotmail.com
Téléfono: 604-408-4483, 604-601-6307
Declaración adjunta
LAWYERS' RIGHTS WATCH CANADA
"Protegiendo
los Derechos Humanos a través de proteger a quienes los defienden"
LRWC exige al gobierno de Guatemala que garantice la
seguridad de los abogados y jueces.
Al LRWC le preocupa las amenazas contra la vida y la seguridad que varios abogados
y jueces de Guatemala han recibido. El 8 de junio del 2001, en la ciudad de
Guatemala, el tribunal tercero de sentencia falló contra dos oficiales y un
ex-especialista del ejército guatemalteco por el delito de ejecución extrajudicial
el el caso del Obispo Juan Gerardi Conedera. El tribunal encontró que el crimen
del Obispo Gerardi tuvo un móvil político. Los jueces y abogados que llevaron
el caso, han sido amenazados a lo largo de la
investigación y del juicio.
El hecho de que el juicio se haya llevado a cabo, pone en evidencia el valor
de los jueces y abogados que participaron en el mismo.
Sin embargo, no habrá una defensa significativa de los derechos
humanos si el estado no actúa de manera inmediata para garantizar que los jueces
y abogados que hacen parte en las investigaciones y los juicios de violaciones
de derechos humanos puedan actuar con plena libertad e independencia sin arriesgar
su libertad, vida o profesión.
Monseñor Gerardi, fundador y director de la Oficina de Derechos Humanos del
Arzobispado de Guatemala (ODHAG) fue asesinado el 26 de abril de 1998, dos días
después de haber entregado "Guatemala: Nunca Mas" un reporte de cuatro
tomos fruto del esfuerzo del Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria
Histórica (REMHI) que documenta 422 masacres, muerte o desaparición de 52,000
civiles durante los 36 años del conflicto armado interno de Guatemala. El REMHI
implica al Ejército de Guatemala y a los grupos paramilitares afiliados a él,
como responsables primarios por dichas muertes, desapariciones y masacres. La
investigación y el juicio del asesinato de Monseñor Gerardi, han estado marcados
por una serie de amenazas y actos de intmidación contra los abogados y jueces
que participaron en el proceso. Como resultado de las amenazas continuas,
testigos,
abogados y por lo menos un juez han sido forzados a salir del pais.
Consideramos que Guatemala, como firmante del Convenio Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, tiene la obligación afirmativa de responder a la masiva
y sistemática violación de los Derechos Humanos que afronta el país y
asegurar la seguridad e independencia profesional de los jueces y abogados
que participan en este trabajo. La Declaración del los Derechos Humanos de las
Naciones Unidas y otras declaraciones de la ONU, incluyendo Principios Básicos
del Rol de los Abogados, las guías sobre el Rol de Fiscales, los Principios
Básicos de la Independencia del Organismo Judicial y la Declaración sobre Defensores
de los Derechos Humanos, confirman que
un reconocimiento significativo de derechos humanos tiene como base que las
naciones firmantes garanticen que los abogados, jueces y otros trabajadores
legales tengan garantizada su seguridad para actuar con independencia.
LRWC exige que el gobierno de Guatemala garantice la integridad de las apelaciones
y la continuidad de la investigación sobre el asesinato de Monseñor Gerardi,
y que:
I. Se cumpla con los convenis
internacionales sobre el debido proceso y la independencia y seguridad de jueces
y abogados;
II. Se introduzcan de
inmediato,
medidas de seguridad que permitan investigaciones y juicios legales; y
III. Se provea protección para los
abogados y jueces que hacen parte en el Caso Gerardi y para los otros abogados
y jueces partícipes en todos los procesos de apelación.
En particular LRWC pide y exige la protección de las siguientes personas:
Los jueces del tribunal de sentencia:
1) José Eduardo Cojulún Sánchez,
2) Iris Yasmín Barrios,
3) Amanda Guzmán.
Los fiscales del Ministerio Público:
1) Leopoldo Zeissig,
2) Mario Hilario Leal Barrientos.
Los abogados de la Iglesia Católica:
1) Nery Rodenas,
2) Mario Domingo,
3) Mynor Melgar.
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